24 noviembre, 2017

Investigan si la viuda y el hijo de Pablo Escobar participaron del lavado de dinero del narcotráfico en la Argentina

La Justicia investiga si la viuda y el hijo de Pablo Escobar Gaviria intervinieron en la maniobra de lavado de dinero proveniente del narcotráfico que una banda integrada por ciudadanos argentinos y colombianos efectuó mediante inversiones inmobiliarias en la Argentina, entre ellas en el histórico “Café de los Angelitos”.
Según fuentes judiciales y el Ministerio de Seguridad de la Nación, las sospechas sobre María Isabel Santos, de 57 años, y Sebastián Marroquín, de 40, -viuda e hijo del fallecido líder del “Cártel de Medellín”- apuntan a que cobraron una “comisión” para conectar al jefe de la organización detenido en Colombia, José Piedrahíta Ceballos, de 58 años, con el empresario argentino preso en este país, Mateo Corvo Dolcet, de 5.
Los voceros judiciales consultados explicaron que esta hipótesis surgió semanas atrás a raíz del hallazgo durante un allanamiento a la casa de Corvo Docet, en un country del partido bonaerense de Pilar, de un documento que fue firmado en 2011 en el que se estipulaba el pago de una comisión por contactar a Corvo Docet con Piedrahita Ceballos.
“Se trata del pago de una comisión del cuatro y medio por ciento del total del dinero que se pensaba invertir en el país por contactar a ambos involucrados”, dijo una fuente de la investigación y aclaró que ese documento posee la firma de la esposa y del hijo del “Patrón” de Medellín, cuyos verdaderos nombres son Victoria Henao Vallejos y Juan Pablo Escobar Henao.
En tanto, el Ministerio de Seguridad señaló en un comunicado de prensa que el documento hallado en la casa de Corvo Docet “prueba la impunidad con la que los carteles operaban en Argentina” y señala que el empresario argentino es el “testaferro del dinero de los peores narcocriminales del brutal Cártel de Cali, conocido por su poder, corrupción y asesinatos masivos”.
Ayer, el juez federal de Morón, Néstor Barral, dictó el procesamiento de Corvo Dolcet, María de los Ángeles Verta, de 51 años, María Gabriela Sánchez, de 48, Esteban Adrián Delrio, de 54, y a Antonio Pedro Ruiz, de 57 como coautores de los delitos “de lavado de activos, agravado por ser realizado como miembro de una asociación formada para la comisión continuada de hechos de esa naturaleza”.
En su resolución, el magistrado dictó la prisión preventiva sólo para el abogado y empresario Corvo Dolcet por considerar que existen riesgos procesales.
En tanto, el juez dictó la falta de mérito de un sexto acusado y concuñado de Corvo Dolcet, Marcelo Gustavo Pera, de 52 años.
A los procesados se les imputa haber formado parte de “una asociación criminal” que se dedicaba a “poner en circulación en el sistema financiero argentino bienes provenientes de maniobras de tráfico de estupefacientes”, realizadas en Colombia y Estados Unidos, “con el objeto que adquieran apariencia de lícito”.
De acuerdo al fallo, “entre otros medios idóneos” la organización lograba el lavado mediante “conversión, transferencia, administración, venta, gravamen y disimulación” de activos.
Para este fin, creó estructuras societarias destinadas al blanqueo de inversiones provenientes del narcotráfico, cuyo principal imputado es el colombiano Piedrahita Ceballos, un ex militar que estaría vinculado con el “Cártel de Cali” y “La Oficina de Envigado”.
En Argentina los vínculos se habrían generado a partir de la creación de las personas jurídicas “Distry Panamá S.A.”, “Insula Urbana S.A.”, “Pilar Bicentenario S.A.”, “MCD Inversiones y Representaciones S.A.”, “Tango Suite S.A.” y “Club Monserrat S.A.”, mediante las cuales “se habría disimulado el origen ilícito de diversas inversiones, dándole apariencia legal, al menos desde el año 2008 hasta el mes de septiembre de 2017”.
Corvo Dolcet, quien es presidente de tres sociedades anónimas y está casado con otra de las detenidas, Verta, fue acusado de ser el principal responsable de la estructura de lavado montada en la Argentina y ya había estado preso por falsificación cuando trabajaba en la Justicia local.
En tanto, Sánchez era la contadora de Corvo Dolcet y fue apresada cuando transportaba 400.000 dólares y dos kilos en lingotes de oro que poco antes le había hecho retirar a una hermana de una caja de seguridad de un banco, ante la sospecha de que la Justicia estaba tras sus pasos.
Por su parte, Delrio, apodado “El facha”, conoció a Corvo Dolcet y a su esposa Verta en su carácter de pastor religioso; mientras que Ruiz, alias “Tony”, es empresario y amigo personal del principal imputado desde hace 15 años.
La banda fue desbaratada a fines de septiembre tras 34 operativos realizados en esta Capital Federal y el Gran Buenos Aires, entre ellos en el “Café de los Angelitos”, y que se coordinaron con otros efectuados por la DEA en Estados Unidos y en Colombia, donde se apresó a Piedrahíta Ceballos.
Por su parte, la viuda de Pablo Escobar y los dos hijos que tuvo con él -además del varón tiene una mujer- se radicaron en Argentina a mediados de los 90′, poco después de la muerte del capo narco, junto a la entonces novia de Juan Pablo y todos ellos se cambiaron de nombre.
La estadía de madre e hijos recién se conoció públicamente en 1999, cuando Victoria y Juan Pablo fueron detenidos en su lujoso departamento del barrio porteño de Saavedra por falsificación de documento y lavado de dinero, causa en la que finalmente fueron sobreseídos en 2005.

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