24 noviembre, 2017

Un barrio que no para

Desde hace 6 años que la Asociación Graduados de Tandil por la promoción social ha dado muestras concretas del éxito de la autogestión, siendo el resultado más visible no más ni menos que un barrio.
Integrado por casi 150 familias, en la zona delimitada por Segundo Sombras, Cerrilada, Lester y Circunvalación, los vecinos han sabido superar cada uno de los obstáculos que se le fueron presentando al momento de buscar la personería jurídica para ponerlos en el camino de acceder a la tierra a través de la Ley de Familia Propietaria. Las decisiones votadas en asambleas se reflejaban periódicamente; apertura de calles, tendido eléctrico, cloacas y gas llegaban al barrio solventadas y gestionadas por cada uno de los vecinos, quienes además coincidieron que las mismas debían ser realizadas por empresas locales. Ya con el barrio armado, la suerte de muchos de sus vecinos, que accedieron al Procrear aparecieron las primeras obras y los desfiles de camiones de todos los rubros de la construcción y trabajadores de los gremios (albañiles, gasistas, electricistas, etc) Ya hoy el barrio cuenta con 60 familias instaladas y 30 obras a punto de terminarse, mas algunos que se están sumando a construir con los créditos actuales. El estado de confort o haber alcanzado el sueño de muchos de “la casa propia” no los paró, la idea de “si hicimos un barrio, como no vamos a poder hacer esto o lo otro.. “ no los detiene, ya que organizados en comisiones llevan adelante proyectos para mejorar la seguridad del barrio, separación de residuos en origen, gestiones para traer lineas de colectivos, mantenimiento de espacios público, programa de Becas que actualmente da acceso a 7 jóvenes para que puedan concluir su carrera universitaria, asistencia a distintas instituciones y hasta un equipo de fútbol han armado para que los represente en la ciudad.
Caminar por sus calles transmite la energía de un barrio inquieto que está pensando en ampliarse, que espera la respuesta oficial para que otros vecinos puedan repetir la historia. Este último fin de semana sus vecinos se reunieron para llevar adelante la tarea de forestación, en la que se plantaron aproximadamente 200 árboles de distintas especies que fueron seleccionadas en conjunto con paisajistas y así dar por cumplido uno de sus tantos objetivos propuestos. Ante la pregunta de que es en lo que están trabajando ahora, inmediatamente la respuesta es en “la plaza del barrio” (que es pública), y ya cuentan con los materiales que empresas locales han aportado, solo resta poder obtener los fondos para la mano de obra que demanda tal trabajo. Vecinos y organizados, éxito asegurado.

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