25 noviembre, 2017

RECORDATORIOS

MARCELO MARCOVICH
Hondo pesar causó el fallecimiento del querido dirigente de AOMA, Marcelo Marcovich y su hijo Marcos lo recordó de la siguiente manera:

Mi papá nació en el Desvío Aguirre el 31 de enero de 1962. La mamá se llama Otilia Díaz (Pirucha) y el papá se llamaba Patricio Marcovich. Junto con mis tías Patricia Marcovich y Ana Marcovich fueron a la vieja Escuela 29. Su infancia fue tranquila siempre siguiendo los pasos de mi abuelo.
Ya de adolescente estudió en Técnica 2 y se recibió de Maestro Mayor de Obra. Formó familia con Nancy Didio con quien tuvo su primer hijo Walter Marcovich. Mi papá empezó a trabajar en diferentes canteras, El Naranjo, San Luis y la última Transpetro, luego nací yo Marcos Marcovich y se mudaron a la ciudad. Ya en la ciudad comenzó su labor en el gremio hasta el último tiempo. Luego llegarían los nietos Gianella Marcovich, Patricio Marcovich y Joaquín Marcovich de mi hermano y de Virginia Gigena. Al mismo tiempo la vida nuevamente lo hace padre de mi hermana más chiquita Mía Marcovich.
Unas de las pasiones de mi papá eran los autos antiguos por ese motivo decidió armar una coupé y un Fiat 600 mod 66.
No era muy amante del fútbol, pero sí de la pesca. Otras de las pasiones era la política, le encantaba debatir sobre la actualidad.
Su partida fue muy dolorosa para todos, él fue un ser extraordinario, excelente padre, marido, hijo y hermano. Una persona que siempre trataba de ayudar a los demás. Todos sus familiares y amigos lo recordaran por siempre. Y queremos agradecer a todos aquellos que estuvieron con nosotros en este momento tan difícil y en particular a AOMA SECCIONAL TANDIL y NACIONAL ya que siempre nos brindaron su apoyo.

ZENON ANTONIO PEÑAFLOR
Dedicatoria:
Hola, soy nieta de Antonio Peñaflor y les voy a contar su historia de vida.
Zenon Antonio Peñaflor tenía 77 años nació el 1 de agosto de 1939, trabajo 42 años de su vida en Loma Negra, integró comisiones como la del Club Defensores de Barker, Cooperativa de Servicios Públicos de Barker, Unidad Sanitaria Pedro Piza y Hogar de Ancianos de Barker. Su esposa Alicia Beatriz Pérez fue su compañera de vida, y con la cual formó una familia conformada por Gustavo Alejandro, Analía Amelia y José Antonio. Sus nietos fueron: Johanna, Paula, Maitena, Santino, Abigail, Ayelén y Yago. Y una bisnieta llamada Emma. Y sus hijos políticos María de los Ángeles Morales y Marcelino Belocchi.
Sus hermanos: Justo, Lorenza, Joba, Camilo y Brígida.

ALICIA CELINA EGOBURO
El 27 de mayo a los 88 años falleció Alicia Celina Egoburo.
Dedicatoria:
“Nació en el campo, en Claraz, como gran parte de sus 14 hermanos. Allí vivió hasta que se estableció en Tandil, 45 años atrás.
Ella fue la más pequeña y también la última en partir. Todos la recordamos cuidando a su madre, “la abuela María”, con total dedicación, y las travesías en el campo, en busca de aventuras junto a perros y animales varios, tratando de combatir alimañas de distinta especie.
Veranos felices, junto a nuestras tías que nos mimaban con todo lo que tensan a su alcance.
Los viajes a hacer las compras al pueblo en la “Villalonga” o el “sulky” eran el gran premio de la semana para todos los que pudimos disfrutar ese tiempo.
También en esos días fuimos testigos del trabajo duro en el campo, cada mañana desde muy temprano, y del cierre del día con esos bellos bordados en los atardeceres.
Ya en Tandil tuvo el mismo esquema, trabajar duro, independiente.
Los últimos años fueron tan buenos como los de nuestra infancia. Propiciaron el abrazo, pudimos escuchar relatos, nombres, tratar de cerrar historias de una familia muy grande. Muchas cosas.
El miércoles 31 de mayo, luego de tramitar el traslado de Laura, su hermana querida con quien compartió la mudanza del campo a la ciudad, iniciamos el acompañamiento final.
Hoy descansa en paz en Juan N. Fernández con su mamá, otros familiares y amigos. Gracias Tía. Te estamos extrañando”.

NICOLAS VALDERREY
El 23 de junio falleció a los 30 años Nicolás Valderrey, en un accidente en ruta nacional 226.
Dedicatoria
“Estas palabras se las dedicamos a nuestra querida familia Valderrey Soler.
Nico:
Nosotros tus primos, desde todos los puntos del mundo, desde España a Argentina, desde Mar de Plata a Bariloche, desde La Plata, Chaco y Tandil.
No existe un consuelo para tanta pérdida, los padres no están preparados para perder un hijo, los hermanos no pueden creer que una parte de ellos mismos no esté más.
No queremos decirles que no sufran ni que no lloren, porque no todas las lágrimas son malas y no todos los sufrimientos son en vano. Las lágrimas nos acercan y unen en sentimiento y emociones.
Nunca estamos preparados para una despedida, menos aún si es repentina; recordar tu risa y abrazos de oso será la manera de tenerte más cerquita nuestro.
Recordamos a Nico vivo, por su dedicación al trabajo, por su excelente humor y su cara de pícaro, por su hijito que necesita tener su familia, por su entusiasmo por nadar, por sus viajes de pesca, por sus aventuras, por sus asados, por la cantidad increíble de amigos que tiene, por su determinación; porque todo lo que se propuso lo consiguió con solo 30 años.
Agradecemos y honramos su vida que fue maravillosa. Todos sentimos la pérdida y acompañamos juntos a la familia. Los abrazamos fuerte a la manera de Nico.
Primos Daniel, Lucía, Sara, Verónica, Mariela, Horacio, Blas (Tincho), Gabriela, Celeste, Anabella, Fabio, Lucas, Belén, Blas (Moncho), Bernabé, Sabrina, Natalia, Luciano, Gabriel, Gladis, Luisa, Martín, Pablo, Javier, Camila, Matías, Ramiro, Pedrito, Maite, Mateo, Paula, Silvia, Cecilia, Diego, Angel, Tito, Oscar, Lucía, Tony, Nancy y Germán”.

HUMBERTO ISMAEL DEL GIOVANNINO
El 16 de junio a los 88 años, falleció Humberto Ismael Del Giovannino.
Dedicatoria
“¿Cómo está el tiempo afuera? Llovizna, horrible abu!…
Así empezó nuestra última charla, como empezaban todas, seguidas de pavas llenas de mates tibios, la revisión del diario y un poco de política. Siempre, como sin querer, se mezclaba alguna anécdota del tiempo de los trenes, que nunca nos cansábamos de escuchar y que especialmente a tus bisnietos les encantaban.
Y nos quedamos con eso, y con tu mente brillante, con tus números, tus anotaciones tus rutinas, tu amor por el orden, la prolijidad en todo, siempre impecable, tu sonrisa al vernos llegar… ¡las hormigas del jardín!
A cada uno de nosotros nos dedicaste un tiempo especial, dejándonos un poquito de todas tus manías, que recordamos graciosamente en cada reunión y que nos acompañarán a lo largo de nuestras vidas; y que sin darnos cuenta trasmitimos a nuestros hijos.
Te tendremos presente en todo, pero como alguien nos mencionó, esto no debe ser una triste despedida, sino un nuevo comienzo impregnado de tus enseñanzas y valores.
Siempre te extrañaremos”.
Tus nietos.
“No son fáciles las despedidas. A medida que pasan los días uno intenta continuar creyendo que las cosas pasan porque tienen que pasar… Te habías recuperado de tantas… ¡cómo algo tan simple te iba a alejar de nosotros para siempre!
Pero sin duda ignoramos las maneras aunque la hora esté dispuesta desde que llegamos a este mundo, y de la forma que sea, cerraste tus ojos para siempre y nos dejaste así, creyendo egoístamente que podíamos tenerte un tiempo más…
No olvidaremos cómo fuiste: correcto, prolijo, metódico, curioso de la actualidad, amante de lectura, inteligente… Tus charlas, sobre lo que fuera, quedarán en el recuerdo de muchos…
Te despedimos dándote las gracias por la persona que fuiste; siempre estuve orgullosa de vos. Por tu ejemplo de trabajador responsable e incansable; por haber sido cumplidor y honesto como persona; por lo que somos, que es el resultado de lo que fuiste.
Nos queda la paz interior de haberte acompañado hasta último momento como te lo merecías y por eso el corazón intenta hacer un poco más pequeña la despedida…
Y un poco menos triste.
¡Hasta siempre papi!”.

MARTA ESTER FERRERO DE FONSECA
El 19 de junio falleció Marta Ester Ferrero de Fonseca.
Dedicatoria
“A nuestra amada Madre:
Supiste ser una trascendental intérprete de la vida terrenal y espiritual; de aquello a lo que no se debe renunciar y todo lo que verdaderamente vale la pena buscar.
Hiciste grande y valioso el mundo de los pequeños detalles. La coherencia y perseverancia fueron un sello innegable que te distinguió hasta el último día.
Dejaste una huella imborrable en más de 50 años de trabajo duro de servicio a Dios, la iglesia, mujeres, madres, hijos, nueras, yernos, nietos, amigos, vecinos y compañeros.
De lo poco hiciste mucho y nos enseñaste que lo eterno y verdadero comienza a edificarse en el hogar.
A una esposa por 52 años de compañerismo fiel y todo terreno; madre de seis hijos, abuela de 12 nietos y 3 bisnietos: ¡gracias!, ¡trabajo completo!, ¡tarea cumplida!
Descansa eternamente en el jardín de Dios”.

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