Siria acapara la atención del G7 de Exteriores en la ciudad italiana de Lucca

La crisis en Siria y las relaciones de la comunidad internacional con Rusia acapararon hoy la atención de los ministros y representantes en materia de Asuntos Exteriores del G7 reunidos en la ciudad italiana de Lucca.
La cumbre reúne hasta mañana en esta ciudad de la región de la Toscana al secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, a sus homólogos de Italia, Angelino Alfano; Alemania, Gabriel Sigmar; Francia, Jean Marc Ayrault; Reino Unido, Boris Johnson; Japón, Fumio Kishida; y Canadá, Chrystia Freeland; y a la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, la italiana Federica Mogherini.
Los ocho celebraron hoy una primera jornada de trabajo que comenzó a primera hora de la tarde con una sesión de análisis a la que siguió una foto de familia, una visita turística por el centro de esta ciudad toscana y después una cena.
Las conversaciones se mantuvieron a puerta cerrada y versaron especialmente sobre Siria, donde desde el inicio de la guerra en 2011 han muerto más de 320.000 personas, según los cálculos más conservadores, y más de 12 millones han abandonado sus hogares.
La crisis en Siria preocupa a los países del G7, pero también el incondicional apoyo del Kremlin, especialmente después del ataque químico del 4 de abril por parte del régimen de Bachar al Asad, que fue contestado por Estados Unidos con el bombardeo con misiles de crucero Tomahawk sobre una base siria.
“El apoyo de Rusia (al régimen de Bachar al) Asad centra las conversaciones” de estos días, confirmó el ministro de Reino Unido, Boris Johnson, en un mensaje en la red social Twitter.
Johnson, además, declaró a la prensa que el G7 de Exteriores valorará imponer sanciones contra Siria y Rusia.
Rusia “tiene dos opciones: estar al lado del régimen de Bachar al Asad o trabajar con el resto del mundo para encontrar una solución política para Siria”, opinó.
Además de la reunión conjunta, los ministros del G7 también celebraron encuentros bilaterales a puerta cerrada.
Y a primera hora de este lunes los jefes de la diplomacia de Italia, UE y el secretario de Estado estadounidense visitaron el mausoleo en memoria de los crímenes cometidos por los nazis en la masacre de Santa Ana de Stazzema, una localidad situada en la provincia de Lucca, donde murieron más de medio millar de personas en 1944.
Durante la visita, Tillerson afirmó que Estados Unidos pedirá responsabilidades a todos aquellos estados que causen “daños a inocentes en cualquier parte del mundo” y culpó a Rusia de nuevo por no evitar el supuesto ataque químico del régimen sirio que causó la muerte de al menos 87 personas.
Mañana, los ministros del G7 mantendrán una segunda sesión de trabajo y después se celebrará una rueda de prensa en la que explicarán las conclusiones compartidas en estos días.
Pero además, a primera hora de la mañana del martes los ministros reunidos en Lucca conversarán también sobre Siria con sus homólogos de Turquía, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, Jordania y Catar, en una mesa de trabajo convocada de forma extraordinaria.
Aunque Siria es el eje central de esta cita que anticipa la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del G7 del próximo mayo en la ciudad siciliana de Taormina, no es el único tema incluido en la agenda.
También está la amenaza del yihadismo y cómo combatir al grupo terrorista Estado Islámico, la inestabilidad en Libia, la crisis migratoria, la crisis en Ucrania, la voluntad de Corea del Norte de implementar su programa nuclear y balístico, la situación en Irak y la incorporación plena de Irán en la comunidad internacional.

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