24 noviembre, 2017

Los principales puntos del escrito que presentó Cristina Kirchner ante el juez Claudio Bonadio

La ex presidenta se negó a responder preguntas y presentó un texto de 16 carillas; pidió su sobreseimiento en la causa Los Sauces y tildó de “descabellada” su imputación
La ex presidenta Cristina Kirchner enfrentó hoy su tercera indagatoria: presentó un escrito, se negó a responder preguntas ante el juez Claudio Bonadio y se mostró como víctima de una persecución política. “Descabellada imputación”, “inusitada gravedad institucional”, “garantías constitucionales afectadas”, “violación sistemática de todos los derechos y garantías que establece la Constitución Nacional” y “obstrucción sistemática del derecho de defensa” fueron algunas de las frases utilizadas por la ex mandataria en su escrito de 16 carillas.
Bonadio, a cargo del juzgado Criminal y Correccional Federal Nro. 11, investiga si Cristina Kirchner y sus hijos Máximo y Florencia Kirchner recibieron retornos en forma de alquileres por las propiedades de su sociedad Los Sauces. La acusación es por asociación ilícita.
La ex presidenta dijo que por “la descabellada imputación” en su contra “corresponde” que se dicte su sobreseimiento “con expresa mención de que la formación de estas actuaciones no afecta” su “buen nombre y honor”.
Además, Cristina Kirchner destacó la “inusitada gravedad institucional del caso”, consideró que hay “garantías constitucionales que se ven afectadas” y que hay una “violación sistemática de todos y cada uno de los derechos y garantías que establece la Constitución Nacional”.
Según la ex mandataria, sus hijos y ella son “objeto de una persecución judicial y mediática que no registra antecedentes” en la Argentina “al menos en los períodos democráticos”.
Cristina Kirchner se refirió a la diputada nacional Margarita Stolbizer (GEN-Buenos Aires) como “la denunciante crónica”, dijo que en la causa Hotesur hubo “multiplicidad de allanamientos (ilegales)”, que “el software utilizado” en la asignación de causas judiciales “es totalmente manipulable” y mencionó “inefables artículos del «periodismo de guerra» que aparecen en el diario Clarín”.
“Sociedad rutilante”. Según la ex presidenta, la diputada Stolbizer y el juez Bonadio conforman una “sociedad rutilante” cuyo “objeto” es “inconfesable por ilegal”: “perseguir” a sus hijos y a ella.
Bonadio. Cristina Kirchner enumeró lo hecho -según ella- por Bonadio: “obstruyó de manera sistemática el derecho de defensa, ordenó la realización de pericias sin notificar a las partes, practicó decenas de allanamientos sin justificación alguna -ampliamente difundidos por la prensa oficialista-, etc., (…) se permitió arrogarse las facultades de un juez civil con jurisdicción en la provincia de Santa Cruz e intervino a la sociedad Los Sauces S.A., desplazando a sus autoridades naturales”. Además, destacó que eso “no fue todo” y que “para devolverle favores al gobierno que lo protege, Bonadío también designó interventores respecto de sociedades que administran medios de comunicación que tienen una línea crítica e independiente al discurso oficial: C5N, Radio 10, MinutoUno, y otras emisoras radiales”. La ex jefa de Estado manifestó que “no existe un solo elemento en la causa que vincule o tan siquiera mencione a estas últimas empresas como vinculadas a Los Sauces S.A”.
La investigación. La ex mandataria señaló que la causa “devino en una investigación sin un objeto determinado, tal como lo exigen las normas procesales” y que la imputación es “genérica, ambigua y difusa”.
“Décadas”. En un capítulo titulado “Los Sauces SA”, destinado a una “explicación pormenorizada sobre la situación de la sociedad”, la ex presidenta explicó que “desde hace décadas” tanto su marido Néstor Kirchner como ella “invirtieron gran parte” de su “capital en bienes raíces”.
“Comparación objetiva”. Cristina Kirchner subrayó que la “prueba más cabal del marco de absoluta legalidad” de Los Sauces S.A. “sea su comparación objetiva con varias de las empresas del «Grupo Macri»”. Mencionó “los «Panamá Papers»” y dijo que “las compañías del actual Presidente -a diferencia de Los Sauces S.A.- no cuentan con un objeto social definido, se ignora cuál es su personal, las actividades que desarrollan, su lugar de constitución, su sede social y el asiento de sus negocios”. Y concluyó: “En realidad, lo único que se sabe de ellas es que están radicas en el exterior, más precisamente en paraísos fiscales”.
“Una sociedad de naturaleza familiar”. La ex jefa de Estado reiteró que la sociedad Los Sauces es “de naturaleza familiar” y “caracterizada por los lazos de confianza que unen a sus miembros” y que por la “pacífica jurisprudencia” de los tribunales comerciales, “los rigorismos formales se ven naturalmente atemperados en este tipo de entes jurídicos”.
Manzanares. La ex presidenta expresó que “la administración general y la contabilidad” de la firma estuvieron a cargo “con absoluta honradez y dedicación” del contador “de confianza” Víctor Alejandro Manzanares, quien declaró la semana última y presentó “un extenso y pormenorizado escrito dando cuenta sobre el funcionamiento de la sociedad”.
Contratos. Cristina Kirchner manifestó que “todos los contratos de alquiler son genuinos y absolutamente lícitos”. Y detalló: “Se trata de inmuebles que existen, inquilinos que existen y pagos que se corresponden con los importes facturados, los cuales se realizan en el 100% de los casos mediante instrumentos bancarios”.
“Insólito argumento”. Según la ex presidenta, el “argumento del «retorno al revés»” es “insólito”. Puntualizó: “Ahora no se dice que los empresarios de la obra pública le «retornaban» sus ganancias a la familia Kirchner, sino que los Kirchner les regalaban dinero a las empresas de Lázaro Báez”.
Alquileres. Kirchner consideró que “la imputación formulada (…) supera la ficción” y dio como ejemplo la “relación” de “los porcentajes que en la facturación total de Los Sauces S.A. representan los alquileres celebrados con dos empresas del “Grupo Indalo” y algunas otras pertenecientes a Lázaro Báez”. Sintetizó: “Carece de toda significación, tanto fáctica como jurídica”.
Inmuebles. Al igual que con los contratos, la ex mandataria alegó que todo está en regla con “las compras de inmuebles” porque “se encuentran documentadas en los libros societarios, en los balances contables y en los extractos bancarios”.
Lavado de dinero. La ex jefa de Estado sostuvo que la imputación de lavado de dinero “no sólo resulta absolutamente falsa” sino que “pone al descubierto el grado de temeridad y malicia con que han procedido la denunciante Stolbizer y el juez Bonadío”. Argumentó que el origen del dinero “es absolutamente conocido”, que “se encuentra dentro del circuito bancario y circula de la misma manera” y que se pagaron “los correspondientes impuestos” y que todo esto es “justamente el caso contrario a un delito” de lavado.
Sobreseimiento. Por último, la ex presidenta pidió que se dicte su sobreseimiento “con expresa mención de que el proceso no afecta” su “buen nombre y honor”.

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