25 noviembre, 2017

En completo hermetismo, Corea del Norte celebra a lo grande a su ex líder

Corea del Norte celebró hoy a lo grande el 75° aniversario del nacimiento
del ex líder Kim Jong-il, una de las mayores festividades en el país
asiático, donde la gran mayoría de sus habitantes están ajenos a los
últimos sobresaltos internacionales, la condena por una última prueba de
misiles y el asesinato del hermanastro del actual líder e hijo del hombre
homenajeado.
Hoy, Corea del Norte amaneció con en el “Día de la estela resplandeciente”,
dedicado al “querido líder” Kim Jong-il, que hubiera cumplido 75 años.
Anoche, como es tradición, el actual presidente Kim Jong-un visitó el
Palacio del Sol de Kumsusan en la capital norcoreana, y realizó una ofrenda
floral ante los cuerpos embalsamados de su padre Kim Jong-il y su abuelo,
Kim Il-sung, fundador del país y de la dinastía en 1948.
Este año, las celebraciones serán hasta mañana, 17 de febrero, en honor de
Kim Jong-il, que gobernó Corea del Norte con mano de hierro entre 1994 y
2011, pero que intentó -sin éxito- comenzar un deshielo en los vínculos con
Corea del Sur.
Este aniversario es la segunda festividad más importante del país después
del 15 de abril (el “día del Sol”), reservado al nacimiento de Kim Il-sung,
“presidente eterno” y fundador del Estado y creador de la ideología del
Juche, que profesan todos los norcoreanos, que veneran como deidades tanto
a Kim I como a Kim II.
El descendiente de esta dinastía es el actual líder, que hoy recorrió junto
a su número dos, Hwang Pyong-so, una estancia del Palacio donde se exponen
coches, un vagón de tren e incluso un barco que su padre utilizó para sus
viajes dentro y fuera del país, informó la agencia de noticias de Corea del
Norte KCNA.
También hoy se inauguró en el distrito de Taedonggang de la capital
norcoreana, Pyongyang, un festival de flores “Kimjongilia”, híbrido creado
expresamente por un botánico japonés, que atrajo a un gran cantidad de
público, unas 90.000 personas, según la información oficial.
Así, apenas se podía hoy caminar por el Centro de Exhibición de la
Kimilsungia y la Kimjongilia, que albergará durante los próximos cinco días
esta muestra con más de 30.000 flores cultivadas y donadas por 87
organizaciones nacionales y extranjeras, consignó la agencia de noticias
EFE.
Hubo bailes masivos en la plaza Kim Il-sung, en la Avenida Munsu frente al
monumento de la fundación del Partido de los Trabajadores y un ambiente
festivo en el parque acuático de Munsu y en el centro recreativo de Rungra,
que se coronarán con un espectacular despliegue de fuegos artificiales
frente al río Taedong, la principal vía fluvial que atraviesa la capital
norcoreana.
Pero, puertas afuera del país en el paralelo 38, una trama detectivesca
conmueve al mundo, y los norcoreanos no han recibido ni una línea
informativa del enigmático asesinato, cometido el lunes pasado en Malasia,
del hijo mayor del hombre homenajeado hoy: Kim Jong-nam.
Por eso, sus enemigos de Corea del Sur -que responsabilizan al gobierno
norcoreano por este crimen- anunciaron que van a instalar altoparlantes en
la frontera para trasmitir un mensaje que informe a los norcoreanos sobre
la muerte del hermanastro de su líder.
La medida está destinada a “ofrecer la información necesaria al pueblo y a
los soldados norcoreanos”, anunció el portavoz del mando conjunto de las
fuerzas surcoreanas, el oficial Noh Jae-chon, en una rueda de prensa
recogida por los medios locales.
El hermético país también parece mostrarse indiferente estos días a la
tensión desatada por el misil balístico de medio alcance que lanzó hace
apenas tres días al Mar de Japón y que deparó una nueva condena unánime del
Consejo de Seguridad de la ONU.
Mientras tanto, los norcoreanos festejan a lo grande con bailes, concursos
y un festival de patinaje artístico.

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